RESEÑA.
Servidumbre, 1962, José Fuentes Mares.
Pedro Majalca es un muchacho alto, nervudo y moreno, escurrido de carnes como las cabras de la llanura, el nació en el desierto donde los hombres esperan la lluvia y la muerte.
En su vida influye don Metodio, párroco de la iglesia de Manga, quien influyo mucho en su vida y la de su padre, pues les inculco ideas religiosas opresivas, pero en cambio Pedro hijo tenia discusiones constantes con don Metodio, pues siempre contradecía las ideas del párroco, como respuesta el párroco le decía que llevaba el demonio dentro.
Otro personaje influyente en su vida fue don Bernardino Julimes, alcalde de Manga, quien a diferencia del noble padresito tiene el alma llena de ambiciones y envidia hacia el padre, pues el pueblo apreciaba mas a don Metodio que al mismo alcalde.
Don Bernardino, en una de las visitas recibidas por parte de los Pedros (como el solía decirles, pues ambos llevaban mismo nombre y apellido), ofreció la educación a el joven Pedro, que en su vida nunca se había parado en una escuela. En el bachillerato el joven aprendió el significado de de justicia:
"La justicia es una voluntad de dar a cada quien lo suyo aunque nunca se sepa que es lo suyo de cada quien"
Que a diferencia de la justicia divina explicada por don Metodio era mas amable y prometedora.
Mucho tiempo después de haber dejado la escuela a los 30 años y de haber terminado su amistad con el ex alcalde, el anciano, ya para la fecha, de don Metodio le propuso retomar los estudios pero Pedro no quizo hacer vuelta a la broma pesada que anteriormente le hizo Julimes y retomo su vida al campo de la cual de niño se quejaba incansablemente y sin su padre ahora, retomo el deber de ganadero y agricultor.
| Servidumbre, 1962 |
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